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Categoría: Control de peso

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Ya estamos en Semana Santa y con ella, vemos acercarse el verano y empieza la operación bikini. Perder peso se ha convertido en un negocio muy rentable, sobretodo si se buscan resultados milagrosos y rápidos. Existen una gran cantidad de dietas milagro para perder peso y también forman parte de ellas, los zumos detox. Aunque éstos no sólo los venden para la pérdida de peso.

Hoy os quiero explicar que, a parte de no servir para nada, pueden ser perjudiciales para la salud. 

Empezando por el término, detox no significa nada. Ni detox, ni detoxificación están contemplados por la R.A.E. Se mezclan conceptos como desintoxicación, depu ración, toxinas, tóxicos, metabolitos… Una coctelera de diferentes conceptos que desembocan al pensamiento como de que el cuerpo acumula ciertas sustancias que hay que eliminar. Un poco como la cal que se queda en el grifo. No voy a entrar en términos de toxicología y farmacocinetica (que son las ciencias que estudian estos conceptos), pero sólo falta estudiarlas un poco para ver que esto  no se sostiene por ningún lado. En cualquier caso, si el cuerpo acumula algo que no debe quizás sí que habría que ir a un sitio, al médico, porque significa que algo no va bien.

Estamos hablando de zumos hechos con verduras, todo natural. Pero nos olvidemos de que natural no quiere decir saludable, ni ecológico (pero esto es otro tema). Natural también es la cicuta. 

¿Pero cómo puede ser que las frutas y las verduras sean saludables pero los zumos hechos con estos no? Resulta que los vegetales en forma de zumo se ingieren en más cantidad que si lo hicieramos de manera sólida. Además que se ingieren crudos por lo que no tienen una pérdida de nutrientes típica del cocinado. Entre ellos el oxalato. Por la cantidad de vegetales que contienen crudos, este tipo de zumos tienen una cantidad de oxalato muy grande. Además, se suelen tomar en ayunas por lo que la absorción del oxalato aumenta. Esto puede producir una enfermedad llamada Litiasis Renal. 

Una de las cosas que nos ha enseñado el coronavirus es la importancia de la higiene en la cocina y la manipulación de los alimentos. Al utilizarse crudos, si no se limpian bien, pueden venir acompañados de algún invitado que nos haga pasar muy mala noche. Pueden ser un foco de infección.

Además, se ha observado que este tipo de batidos puede interaccionar con muchos fármacos, por lo que hay que tener cuidado si este es el caso. 

Pueden hacerte engordar. Como lo oyes. Las calorías líquidas entran mucho más rápido y sacian mucho menos. Por lo que sin darte cuenta puede que acabes ingiriendo más calorías de las que gastas.

Y el último. Son muy muy caros. Por lo que también será perjudicial para tu bolsillo.

Últimamente, parece que se haya puesto de moda el ayuno intermitente como método para perder peso. Cuando un método de alimentación resuena tanto suele suceder porque algún “guru” la ha probado, le ha funcionado y lo proclama a los cuatro vientos como si hubiese descubierto la solución a uno de los grandes problemas de la sociedad en la que vivimos. También puede ser que le paguen. Esto es lo que ha pasado con el ayuno intermitente. En este caso, no estamos hablando de una dieta milagro, de las que hemos hablado tantas veces por aquí.


Tampoco es una moda, ni tampoco lo ha descubierto el “iluminado” de turno. De hecho se ha ido practicando desde la antigüedad. El ramadán por ejemplo es un tipo de ayuno que se sigue practicando por la comunidad musulmana.

Entonces, ¿que es el ayuno intermitente?

Es una estrategia de alimentación en la que intercala un periodo de horas en la que se restringe la alimentación por completo con otro periodo en el que se puede comer. Hay varios tipos de ayuno. El más típico es el 16/8; 16 horas sin comer y 8 horas durante las que puedes comer. También existe 12/12 o incluso días. No hay que ponerse las manos a la cabeza, mientras la alimentación sea la correcta y estén cubiertos todos los nutrientes.
Es cierto que la recomendación de comer 5 veces al día en toda la población está obsoleta. Es una recomendación muy generalista que no tiene en cuenta las variables en las que se encuentra cada persona. De hecho, seguro que alguna vez sin pensarlo has practicado el ayuno. Por ejemplo si cenas a las 21 y no comes nada hasta la 13h estás practicando un tipo de ayuno.
Pero igual que la recomendación de comer 5 veces al día ya no es válida, no se puede recomendar de manera general un ayuno intermitente. Porque no a todo el mundo le va a ir bien.

¿Funciona el ayuno intermitente para la pérdida de peso?

Si hay un déficit calórico sí. Pero como en cualquier estrategia. Como hemos comentado más veces, el factor principal para que haya una pérdida de grasa es que gastes más de lo que consumes. Por lo tanto no es cuestión del ayuno intermitente, si no de la cantidad de calorías. Es cierto que, al comer durante menos horas es posible que la cantidad sea menor. Pero no a todo el mundo le va a ir bien esta estrategia. Os pongo un ejemplo. Una persona acostumbrada a comer en grandes cantidades, picotear y elegir alimentos procesados ricos en azúcares e ingredientes de baja calidad. Quiere perder peso y prueba el ayuno. Una persona acostumbrada a comer de manera habitual, si cena a las 21 y no vuelve a comer hasta las 13:00, probablemente la ansiedad por la comida será tal, que acabe comiendo más cantidad que si comiera más veces al día.

Además, parece que el ayuno intermitente puede tener otro tipo de beneficios para la salud, de los que hablaremos en el próximo artículo.

Quedan pocos meses para que llegue el verano y ahora estamos en esa época en la que vamos viendo a más personas en el gimnasio, más anuncios de productos para adelgazar, conocidos comenzando alguna dieta… Por eso mismo, he decidido escribir sobre un tipo de dieta que lleva varios años “de moda”, la dieta cetogénica. Dos ejemplos famosísimos de este tipo de dietas son la dieta Dukan o la de Atkins.

Una dieta cetogénica es una dieta baja en hidratos de carbono, alta en grasa y moderada en proteínas. De este modo conseguimos que nuestro cuerpo entre en un estado fisiológico conocido como cetosis.  Y es que al no consumir apenas carbohidratos, nuestro cuerpo (concretamente el hígado) transforma nuestra grasa en cuerpos cetónicos,  los cuales utilizaremos como principal fuente de energía y así ahorraremos la poca glucosa que nos quede.

DIETA CETOGÉNICA PARA LA PÉRDIDA DE PESO

Algunos expertos en nutrición utilizan este tipo de dietas para el control de peso peso ya que según ellos:

  • Se produce una mayor pérdida de peso. Conseguimos que se queme la grasa de nuestro cuerpo y reducimos el apetito ya que el poder saciante de la grasa y proteína que ingerimos es mayor que el de los carbohidratos.
  • Hay una mejora del perfil lipídico. Se ha demostrado que aumenta el colesterol bueno (HDL) y disminuyen los triglicéridos.

Hasta aquí, me parece una dieta ideal , pero a la vez me entran dos dudas:

  • Si entra un paciente a nuestra consulta y le decimos que vamos a quitarle de su dieta el pan, la pasta, el arroz, las legumbres… Es probable que la primera semana e incluso la segunda hagan caso y estén encantados porque van bajando de peso muy bien. Pero, ¿durante cuánto tiempo la seguirán cuando le hemos quitado alimentos que forman parte de la alimentación diaria en nuestra sociedad? Y, ¿cuánto tiempo tardarán en recuperar el peso inicial cuando abandonen su dieta y vuelvan a su vida normal con los alimentos cotidianos?
  • Es cierto que mejora el perfil lipídico pero no se habla del colesterol malo (LDL). De hecho, en algunas personas que siguen este tipo de dietas aumenta el colesterol total. Puede ser por un aumento del colesterol bueno, pero hay que vigilar el malo también…

DIETA CETOGÉNICA PARA DIFERENTES PATOLOGÍAS

Existen estudios que demuestran que seguir este tipo de dietas tiene un papel neuroprotector. Por eso se han recomendado en personas con epilepsia, Alzheimer, trastorno bipolar, Parkinson…

En este punto quiero dejar claro que se trata de enfermedades muy serias, que requieren medicación y una  dieta de este tipo en todo caso puede ayudar pero NUNCA tratarlas.

Además, como en general mejora el perfil lipídico, se recomiendan en personas que tienen riesgo cardiovascular, es decir, aquellas con la tensión alta, colesterol y triglicéridos elevados. También es indicada en personas con diabetes porque mejora el control de la glucosa, ya que en estas dietas el hidrato de carbono que se ingiere es el que aportan las frutas y verduras principalmente y se evitan los procedentes del pan, arroz, pasta…

DIETA CETOGÉNCA PARA EL DEPORTE

Por un lado hay quien dice que mejora el rendimiento en deportes de resistencia porque ahorra el glucógeno.

Pero por otro lado, se desaconseja este tipo de dieta ya que la base para obtener energía en deportes, sobre todo de alta intensidad, son los hidratos de carbono y si no los consumimos a la larga aparecerán  efectos secundarios como irritabilidad, pérdida de pelo, sequedad de la piel, cansancio, hipotiroidismo… 

Por eso mismo, los carbohidratos tienen que consumirse de manera paralela a la práctica de ejercicio físico.  Y es que a medida que se realiza ejercicio físico, la sensibilidad del músculo a la insulina crece y es más efectivo los hidratos de carbono que se consumen porque irán dirigido al tejido muscular más que al adiposo.

Hay que tener claro que hagamos la dieta que hagamos, siempre tiene que estar supervisada por un profesional sanitario. Por favor, no compremos el libro con la dieta de moda porque nuestra vecina del quinto se lo ha comprado y le ha ido “muy bien”, porque al final estamos poniendo en riesgo nuestra salud.

Y ya no digo nada más, que cada uno saque sus propias conclusiones…

Se acercan las Navidades, momentos de alegría para unos y temidos para otros. Aunque normalmente en casi todas las personas se dan las dos circunstancias, sobretodo si se esta haciendo dieta.

Nuestro estómago (e hígado) empiezan a temblar. Parece que se vaya a acabar el mundo y nos vemos con la necesidad de nutrir nuestros cuerpos cual cactus para la época de sequía que nos viene encima. Pero yo juraría que no, que el día 8 es un día como todos donde sale el Sol y podemos respirar y comer como cualquier otro día. Por lo tanto, que no cunda el pánico, es una época en la que se juntan varias comidas/cenas/meriendas pero no por ello es necesario tirar la toalla en el caso de que estemos haciendo dieta o pasarnos más de la cuenta porque «total ya…».

En este post, os daremos una serie de recomendaciones para sobrevivir a la Navidad y que, una vez finalizadas, continuéis viéndoos los pies.

  1. Nochebuena es la noche del 24 y Navidad el día 25. No hay ninguna necesidad de sacar los turrones hace un mes. Es más debería estar prohibido comprar turrones antes de finalizar Noviembre.
  2. Realiza 5 comidas al día. Si comes en el almuerzo y en la merienda llegarás a las comidas y cenas señaladas con menos hambre.
  3. Fuera de los días señalados realiza un menú equilibrado. No es bueno compensar dejando de cenar o comiendo solo fruta, lo ideal sería seguir con los hábitos que normalmente seguís, eligiendo siempre las opciones más sanas.
  4. Muévete! La época de Navidad es ideal para retomar el campeonato de fútbol con los amigos que nunca están o realizar alguna partidita de padel con la familia.
  5. Los dulces en el postre. Ya que sabes de sobras que en el postre va a caer la tarta de queso con mermelada de arándanos de tu tía, aprovecha los almuerzos y la merienda para comer fruta.
  6. Ponte la ración en el plato. En el momento de las comidas en cuestión ponte tu ración en el plato, no picotees. De esta manera eres más consciente de lo que comes, en cambio si vas picoteando de los platos que se encuentran en el medio de la mesa, no re das cuenta de la cantidad que estás comiendo.
  7. Compra la comida que necesites. No te preocupes, no te vendrán a comer a casa por sorpresa todos los vecinos, por lo que piensa realmente que vas a necesitar y obvia el «por si acaso».
  8. Modera el alcohol. Una copa de vino te aporta aproximadamente 120 kilocalorías, una caña aproximadamente 140 kilocalorías y un cubata unos 240 kilocalorías. No voy a decir más…

Viñeta de Quino

Sin saber como ya estamos entrando en el mes de octubre. El verano ya ha quedado atrás y se supone que ya nos hemos puesto a dieta y  nos hemos apuntado al gimnasio para bajar esos kilitos de más que hemos ganado con tanta cervecita y helado. Se supone que vamos cumpliendo poco a poco los objetivos propuestos al comenzar este mes. Se supone.

Por eso, se me ha ocurrido escribir sobre las dietas milagro. Porque hoy en día estamos rodeados de este tipo de dietas, son de fácil acceso para cualquier persona y me parece importante informar sobre éstas antes de que cualquiera decida seguirlas. Unas son más famosas que otras pero al fin y al cabo todas buscan el mismo fin, adelgazar de manera rápida y que no suponga demasiado esfuerzo.

Para dejarlo más claro y que no haya dudas sobre qué tipo de dietas me refiero, todas tienen estas caracterísiticas en común:

  • Prometen “resultados rápidos” y “mágicos” (cura milagrosa, ingrediente secreto, antiguo remedio…)
  • Prohiben el consumo de un alimento o grupo de alimentos
  • Contienen listas de alimentos “buenos” y “malos”
  • Exageran la realidad científica de un nutriente
  • Aconsejan productos dietéticos a los que se les atribuye propiedades extraordinarias
  • Incluyen relatos, historias o testimonios para aportar credibilidad
  • Contienen afirmaciones que contradicen a colectivos sanitarios de reputación reconocida.

Sobre todo nos atrae, y mucho, eso de adelgazar de manera rápida, ya que en nuestra sociedad carecemos de una “cosa” llamada PACIENCIA. Hace poco leí en el libro “No más dieta” de Julio Basulto y María José Mateo una comparativa entre una dieta fraudulenta y una dieta saludable. En el se hacía referencia a que una dieta fraudulenta es eficaz a corto plazo,  es decir, bajaremos de peso rápidamente pero perdiendo solamente agua y músculo. De ahí viene que  el peso se recupere fácilmente y se produzca el  famosos efecto “yoyo”. En cambio, en una dieta saludable hay que tener paciencia (sí… otra vez la palabrita…) ya que sus efectos son a medio-largo plazo, pero contribuyen a prevenir enfermedades crónicas y por lo tanto se considera uno de los pilares de nuestra salud.

Pero da igual que una dieta saludable sea a largo plazo mejor para nuestra salud, nosotros nos quedamos con lo estúpendo de esa dieta que nos va hacer adelgazar muchos kilos en poco tiempo y dejamos de lado riesgos tan importantes como:

  • Inducen cambios en el metabolismo energético que producen estados de “resistencia” a la pérdida de peso.
  • Originan situaciones de desnutrición o déficit de diferentes tipos de micronutrientes (como por ejemplo, las vitaminas)
  • Empeoran el riesgo cardiovasacular de los pacientes.
  • Favorecen el desarrollo de trastornos de la conducta alimentaria.
  • Transmiten conceptos erróneos sobre la obesidad y su tratamiento.
  • Fomentan el sentimiento de frustración afectando negativamente al estado psicológico del paciente con obesidad.
  • Retrasan el inicio del tratamiento adecuado aumentando el riesgo de morbimortalidad
  • Producen gastos económicos innecesarios en productos que no producen los efectos declarados.
  • Pueden aparecer diversos síntomas asociados, como caída de cabello, debilidad en uñas, mareos…

Ahora sí,  espero que no os queden ganas de hacer una dieta de este tipo y que cada vez que veaís un anuncio sobre alguna de éstas,  no hagaís ni caso… ¡Qué son anuncios! Quieren llamar nuestra atención con afirmaciones maravillosas y por supuesto no nos van a decir los efectos secundarios que éstas conllevan. Todas buscan beneficios económicos más que la promoción de una alimentación sana y equilibrada.

No quiero terminar sin mencionar una frase de Abel Mariné (catedrático de nutrición) que sirve como resumen de lo que he querido transmitir con este post: “ De estas dietas cabe afirmar que tienen cosas buenas y originales, pero las buenas no son originales y las originales no son buenas”.

 

Bibliografía:

  • ¿Cómo identificar un producto, un método o una dieta “milagro”? Grupo de Revisión, Estuio y Posicionamiento de la Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas. (Para acceder aquí
  • Estratégia Naos. Dieta Dukan. (Para acceder aquí)
  • “No más dieta” de Julio Basulto y María José Mateo.
  • “Comer y correr” de Julio Basulto y Juanjo Cáceres.

Siguiendo con la línea de este post, hoy ponemos a examen los productos light. Es otro de los productos top ten que se encuentran en los carritos de la compra de los valientes que han decidido hacer dieta. Nos encontramos ante la misma situación que nos encontrábamos con los productos dietéticos, ¿libertad absoluta para tomar la cantidad que queramos de los productos light? . En el post de comparamos un producto light con su homólogo normal. Ya veremos que pasa…

Carli mostrando los productos a examen

En la foto, los productos en cuestión. Un corte de queso tierno con su composición habitual y un corte de queso tierno tipo light. 

Realizamos el análisis de 100 gramos de cada uno.

Análisis nutricional queso100 gramos de queso tierno contiene de energía 385 kilocalorías y 34,5 gramos de grasa ( la mantequilla simula la grasa equivalente del producto).

 

 

 

Análisis queso tierno tipo light

100 gramos de queso tierno tipo light contiene 308,7 kilocalorías y 20,3 gramos de grasas.

Según el Reglamento 1294/2006 relativo a las declaraciones nutricionales y de propiedades saludables (que puedes consultar aquí), un producto light se define como: «aquel alimento al que se ha reducido de uno o más nutrientes como mínimo en un 30% en comparación con su producto de referencia».

 

Como podemos observar el queso tierno tipo light cumple con el reglamento porque tiene alrededor de un 35% menos de grasa que el queso tierno normal. El caso es que al compararlo por 100 gramos la diferencia entre uno y el otro en cuanto a grasa puede ser considerable, pero la ración de queso recomendable no son 100 gramos, son de 30 gramos.

Comparación de ambos quesosAl comparar ambos quesos en una ración de 30 gramos vemos que las diferencias ya no son tan grandes.

La conclusión que sacamos es que como pasaba en los productos dietéticos hay que conocer bien que quiere decir light y no hacer abuso de estos productos ya que sólo tienen un 30 % menos del nutriente en cuestión que el producto original.  También podemos ver que para raciones pequeñas la diferencia entre uno y otro es bastante despreciable por lo que hay que valorar si vale la pena comprar el tipo light, que suele ser más caro y tener un sabor diferente, en vez de el normal.

Espero que este post os haya servido de ayuda! Si queréis que analicemos otro tipo de productos no dudéis en escribirnos.

Cartel de propaganda de guerra creado por J. Howard Miller.  Wikipedia

Cartel de propaganda de guerra creado por J. Howard Miller.
Wikipedia

Durante un año natural, los 365 días, empiezas el año dos veces, el día 1 de Enero y el día 1 de Septiembre. Desde pequeños, con la vuelta al cole, la vuelta de vacaciones y las galas de televisión de las grandes cadenas donde nos presentaban lo nuevo de la temporada, parece que el año nos da una nueva oportunidad. Una nueva oportunidad para desempolvar los propósitos de año nuevo, hacer balance de los que hemos conseguido y los que no, darnos cuenta de que el balance es bastante negativo y ponernos a ello otra vez. No pasa nada, tenemos otra oportunidad, 4 meses donde las cosas pueden cambiar. Son las cosas que tiene Septiembre.

Nos acompaña el positivismo y la motivación, esta vez sí. Como no, los clásicos estrella de todos los propósitos son ir al gimnasio (con asiduidad) y hacer dieta, seguidos normalmente de dejar de fumar y dejar de morderse las uñas.

Pues sí, realmente es un buen mes para empezar a cambiar ciertos hábitos y convertirlos en saludables. Aunque cuidado, podemos caer en lo que mi madre suele llamar “arrancada de caballo y parada de burro”. Apuntarse el primer día de mes al gimnasio; llenar el carro de la compra de verduras y de guindillas (por eso de frotártelas en las uñas para no mordértelas) y tirar el paquete de tabaco en la basura desemboca normalmente a un fracaso absoluto.

Ya que tenemos en la vuelta de la esquina el mes de Septiembre aquí van una serie de ideas para que tu mes no se convierta en una crónica de una muerte anunciada.

Prioriza tus prioridades, valga la redundancia. Coge tu lista de buenos propósitos de año nuevo. Tacha los que conseguiste y céntrate en los que quieres conseguir antes de que acabe el año. ¿Cuál es el que realmente quieres conseguir? ¿Te ves capaz de conseguirlo? Ordena de más importante a menos teniendo en cuenta que sea realista. En esta lista, gimnasio y dieta casan a la perfección pero ser bombero en 4 meses es bastante poco realista.

Se realista. Si nunca has pisado un gimnasio y el último chandal que te compraste fue en el 2000, plantéate el hecho de que te va a costar. Piensa en los deportes que te gusten (o al menos te gustaban en aquella época) y empieza por estos. Si te quieres apuntar a la moda del running, empieza caminando a paso ligero y corriendo los últimos 5 minutos, poco a poco te irás encontrando mejor y podrás ir aumentando los minutos que vas corriendo.

El todo o nada no vale. El calor continua y la gente seguirá llenando las terrazas y, con ello, las mesas llenas de cervezas y cacahuetes para acompañar. Por lo que cuando te sientes en la mesa y no te puedas morder las uñas de los nervios (dichosa guindilla!), al final acabarás tomando un refresco o similar. Y no pasa nada! No dejes de lado tu objetivo a la primera de cambio. Cuando te caes te levantas, ¿no? Pues con esto pasa exactamente lo mismo.

Poco a poco y con buena letra. Más vale un paso sólido que diez inestables. Divide tu objetivo en unos cuantos más pequeños y ves alcanzándolos uno detrás de otro. De esta manera te va a ser más fácil y los cambios que produzcas serán más duraderos.

Espero que con estos pequeños consejos te sea más fácil de llevar, las cosas que tiene Septiembre.

Ensalada de frutas

Muchas veces,en verano, te encuentras con la situación de que no sabes que cocinar. Te apetece  algo fresquito y rápido para no perder tiempo de sol y playa. Hoy os traemos 6 ensaladas para salir del paso. Algunas, con un poco de pan de acompañamiento, nos pueden servir como plato único y las otras como un buen primer plato.

ENSALADA GRIEGA

  • Tomates maduros
  • Cebolla roja
  • Pepino
  • Pimiento verde
  • Queso fresco 0%
  • Aceite de oliva y sal
  • Pimienta negra

Corta los tomates en cuadrados, las cebollas en finas láminas, el pimiento en tiritas y el pepino en rodajas. Mézclalo todo en una fuente junto con el queso 0% en dados. Salpimentar y rociar con aceite de oliva. Espolvorea con un poco de orégano.

ENSALADA DE CANÓNIGOS

  • Ajetes tiernos
  • Canónigos
  • Queso 0%
  • Cebolletas
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Vinagre

Limpia los canónigos y coloca la mitad de ellos en una bandeja. Añadir la mitad de los ajetes laminados muy finamente junto con la mitad de cebolleta también laminada. Corta los tomates en cuadrados y añadelos repartiéndolos en los extremos de la bandeja. Reparte el resto de los canónigos, ajetes, cebolleta y los trozos de queso fresco 0%. Añade la sal, el aceite de oliva y el vinagre.

ENSALADA DE ENDIVIAS

  • Endivias
  • Tomates
  • Cebolletas
  • Aceite de oliva, sal y vinagre de Módena
  • Agua
  • Pimienta negra
  • Orégano
  • Perejil
  • Ajo molido

Lava las endivias, escúrrelas, trocéalas y ponlas en un bol.

Para realizar la vinagreta, ralla los tomates y pica las cebolletas. En un recipiente con tapa pon los tomates rallados y las cebolletas picadas junto con el vinagre, el aceite de oliva, un chorrito de agua, sal, pimienta, perejil, orégano y ajo molido. Tápalo y mézclalo bien hasta emulsionar y servir sobre las endivias.

ENSALADAS DE ESPINACAS

  • Espinacas frescas
  • Tomates
  • Cebolla
  • Aceite oliva, sal, vinagre de Módena
  • Pimienta

Limpia y seca las hojas de espinaca y ponlas en el fondo del plato. Corta en rodajas el tomate y la cebollas y colócalas encima de las espinacas. Alíñalo.

ENSALADA DE GULAS Y PALITOS DE CANGREJO

  • Lechugas variadas
  • Tomate
  • Gulas
  • Palitos de cangrejo
  • Diente de ajo
  • Aceite oliva y sal

Calienta las gulas en una sartén con un poquito de aceite. Cuando estén casi listas añade el diente de ajo troceado, remueve y reserva. Lava y corta las lechugas y colócalas en una ensaladera. Lava y corta el tomate, añádelo a la ensaladera junto los palitos de cangrejo troceados. Añade las gulas. Alíñalo al gusto.

ENSALADA TUTTIFRUTI

  • Lechugas variadas
  • Fresas
  • Manzana
  • Uvas negras
  • Mezclum de frutos secos

Limpia las lechugas variadas. Limpia las frutas y trocea las fresas y la manzana. Coloca las lechugas en una fuente. Coloca las frutas encima de las lechugas y el mezclum de frutos secos por encima. Alíñalo al gusto.

 

Esta mañana te has levantado de la cama, te has mirado en el espejo y se te han puesto los pelos de punta de lo que has visto. Piensas: «Esto se me ha ido de las manos, me pongo a dieta pero ya». Decides bajar al supermercado convencida de llenar la nevera de verde y la despensa de cosas super sanísimas. Paseando por el pasillo del supermercado, das con la esquina de los productos Dietéticos. Bueno, bueno, bueno.. Ya estas salvada. Productos diet, sin azúcar, sin grasas con los que podrás calmar tus ansiedades cuando la dieta se te haga cuesta arriba.

Cajas de galletas sometidas a la comparación¿Es esto realmente así? ¿Puedes comer estas galletas con total libertad porque son productos dietéticos? ¿Tienen menos calorías que unas galletas normales?

Averigüémoslo…

Para ello, nos hemos ido a la tienda de alimentación de la esquina a comprar unas galletas tipo “Maria” normales y unas tipo «Maria» sin azúcares.

La idea es comparar las cantidades de energía, grasas y azúcar que tenían las galletas.

Pesamos 100 gramos de galletas normales y 100 gramos de las dietéticas. La primera comparación sale bastante parecida. El resultado es: 100 gramos de las normales son 16 galletas y 100 gramos de las dietéticas resultaron 15,5 galletas.

El resultado del análisis de las galletas «María» normales es el siguiente:

Analisis nutricional galletas normalesRealmente si no tenemos la comparación con las otras no podemos sacar muchas conclusiones. Así que el análisis nutricional de las Galletas sin azúcar es la siguiente:

Análisis nutricional galletas sin azúcarDe esta manera sí que podemos observar las diferencias entre una y la otra.

  • Lo primero que nos llama la atención es, efectivamente, el azúcar. La cantidad de azúcar es muy diferente, 25,6 gramos de azúcar por 100 gramos de las normales frente a 1,3 gramos de azúcar por 100 gramos de las dietéticas. 
  • En cambio, la grasa de 100 gramos de las galletas normales es de 10,4 gramos mientras que la grasa de 100 gramos de galletas sin azúcar es de 16,1 gramos. Por lo que la cantidad de grasa es superior en las dietéticas.
  • Finalmente, comparando las calorías observamos que en el cómputo final, las galletas normales tienen menos kcal con las galletas dietéticas.

Comparación nutricional

Después de observar estas fotos y las comparaciones, ¿que conclusiones sacáis? Las mias son las siguientes:

  • El término producto dietético no quiere decir que sea más bajo en calorías. El término producto dietético según la AEDN en este  documento (donde habla también de marcos legales) se refiere a «aquellos productos que, por su composición o por el particular proceso de su fabricación :
    •  Se distinguen claramente de los productos alimenticios de consumo corriente
    • Son apropiados para el objetivo nutritivo señalado
    • Se comercializan indicando que responden a este objetivo «

En el embalaje de estas galletas pone claramente Sin azúcares añadidos, y efectivamente, no lleva azúcares añadidos, no pone nada que sea más bajo en kilocalorías ni que sea el producto ideal para hacer dieta.

  • Puede escandalizarte un poco las imágenes de las bolsitas de azúcar. El tema del azúcar merece un post aparte pero vamos a resumir lo esencial. La recomendación de la OMS (que podéis ver aquí) es que el azúcar no puede superar el 10% de la ingesta calórica diaria total. Para un adulto sano con un índice de masa corporal total, esto se traduce a menos de 50 gramos de azúcar al día.

Observamos que las 16 galletas normales llevan 25 gramos, la mitad, pero es que tampoco es normal comerse 16 galletas al día. Lo ideal es comer entre 6-8 galletas al desayuno por lo que la cantidad de azúcar no es tanta. Además en una sola coca-cola hay 35 gramos de azúcar, por lo que es bastante más escalofriante la cantidad que lleva una coca cola que no la cantidad que llevan 6-8 galletas.

  • Si comparamos por 6-8 galletas, las diferencias entre una y otra no son muy grandes. Por lo que las dos pueden ser válidas, siempre que se tomen una cantidad moderada.

Como conclusión, y contestando a las preguntas que nos hacíamos al principio… NO! Que sean galletas dietéticas no significa que sean lo ideal para calmar nuestras ansiedades y tengamos total libertad en la cantidad. Cuando tengas ansiedad por la comida mejor bebe un vaso de agua y cuenta hasta 10 o sal a correr. Mucho más eficaz.

Y por último no, no tienen menos calorías que unas galletas normales, pero tampoco mucho más, comparándo una ración de 6-8 galletas la diferencia no es significativa.

¿ Que opináis? Espero que os haya gustado este post. Si os gustaría que escribieramos sobre algún tema en concreto o sobre alguna duda que siempre hayais tenido en cuanto a la alimentación, escribenos un comentario y lo haremos encantados.

Si te ha gustado este post, seguro que te gusta este.

foto-1

Ha llegado el verano y con el la hora de ponerse el bañador y lucir “palmito”. Mucha gente, sobre todo,  público femenino, anda como loca comprando todo tipo de productos, apuntándose a gimnasios,  haciendo dietas… Por eso hoy voy a abarcar un tema que trae más de un quebradero de cabeza a muchas mujeres, la celulitis.

La celulitis aparece en la Real Academia Española (RAE) coloquialmente definida como la acumulación de grasa subcutánea en diferentes partes del cuerpo. Afecta entre el 85 y 98 % de las mujeres y predomina en glúteos y cadera.

Si buscamos en internet encontraremos cantidad de información sobre la temida “piel de naranja”, pero en verdad son pocos los estudios científicos que la han estudiado. La predisposición genética, la raza y el sexo (las hormonas sexuales femeninas) tienen un papel importante en el desarrollo de la celulitis. Ante esto no podemos hacer nada. Pero hay otros que la agravan y sobre los que sí podemos actuar:

  1. VIDA SEDENTARIA
  2. No hacer ejercicio nos llevará a tener más grasa, menos masa muscular y además aumentará la flacidez de los músculos. Todo esto hace que el bombeo de la sangre de las extremidades inferiores sean menos eficientes y esto contribuirá a agravar la celulitis.
  3. Para quemar grasa, lo más eficaz es el ejercicio aeróbico, es decir, andar de manera ligera, correr a un ritmo suave, pedalear en la bici sin mucha intensidad… La mejor señal (sin utilizar pulsómetro claro) para saber que estamos haciendo un trabajo aeróbico es notar que no nos falta el aire y que en todo momento podemos respirar bien.
  4. DIETAS RICAS EN GRASAS E HIDRATOS DE CARBONO: No quiero decir que haya que eliminar de la dieta de manera drástica la grasa y los carbohidratos. Sino más bien, llevar una alimentación saludable, en el que comamos de todo sin abusar de ambos grupos. Hay que evitar alimentos como snacks,  bollería industrial, bebidas azucaradas, comida rápida, frituras… Es decir, todos esos alimentos que son fáciles y rápidos de adquirir en un momento en el que nos entre hambre, pero que son también perjudiciales para nuestra salud (incluida nuestra “querida” celulitis).
  5. Por otro lado, he de aclarar que no hay ninguna evidencia científica de que la obesidad cause este problema. De hecho, hay personas que están delgadas y la presentan. Pero también es cierto que la obesidad la agrava y cuando se consigue perder peso, la “piel de naranja” se reduce.
  6. ESTRÉS, ALCOHOL Y TABACO: Sabemos que son dañinos en muchos sentidos para nuestra salud, así que lo mejor son evitarlos.
  7. ROPA AJUSTADA Y ZAPATOS DE TACÓN: La ropa ajustada y llevar muy a menudo zapatos de tacón limita el correcto flujo de sangre, por lo que, las grasas se queman más lentamente y tienden a acumularse.

Sí, sé lo que estáis pensando… la celulitis es un “coñazo” y no hay ningún alimento “anticelulítico” específico que nos ayude a eliminarla. Es muy difícil conseguir que desaparezca por completo, pero una alimentación ordenada, equilibrada y saludable junto la realización de actividad diaria nos ayudará a ello.

 

Bibliografía:

http://lema.rae.es/drae/?val=celulitis

http://aedv.es/sites/default/files/notas-prensa/documentos/celulitis_lo_ultimo.pdf

http://www.consumer.es/web/es/alimentacion/aprender_a_comer_bien/alimentos_a_debate/2014/06/16/220079.php

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16020201

 

 

 

Imagen sacada de google

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¿Te hace una birrita? Y a quien no. Más ahora, que viene el calor, después de una jornada dura de trabajo, una cervecita bien fresquita te sabe a gloria.

Hoy en día la cerveza esta en boca de todos, esta de moda y resulta que ha pasado de ser la principal enemiga de la barriga (la famosa frase de la barriga cervecera) a ser un sustitutivo del agua después de hacer ejercicio físico. Pues perdonadme pero yo me he perdido algo por el camino. Porque ni es tan amiga ni es tan enemiga.

No nos debemos olvidar de que la cerveza es una bebida alcohólica que se realiza a base de cereales (normalmente la cebada) que se fermenta con agua y levadura.

CERVEZA Y EJERCICIO FISICO

Últimamente, se esta oyendo mucho que el consumo de cerveza es bueno para la hidratación después de una carrera. Incluso se ha creado un grupo que quedan para realizar carreras y luego se toman las cervezas de rigor.

No me voy a extender mucho sobre la hidratación durante el ejercicio físico, eso se merece un post aparte, simplemente unas pinceladas.

Antes y durante el ejercicio físico (una carrera en este caso) una correcta hidratación es esencial para mantener una buena temperatura corporal, evitar los signos de hiponatremia y la disminución del rendimiento físico. Me imagino que a nadie se la va a ocurrir ir con un botellín de cerveza en medio de la carrera.

La controversia viene después, al final de la carrera. Una vez acabada la carrera, el objetivo principal de la hidratación es reponer toda el agua y los electrolitos perdidos durante el ejercicio físico. Se recomienda una bebida rica en electrolitos y carbohidratos, incluso el agua se queda limitada.

Por 100 ml

Energía Carbohidratos (g) Na (mg) Ca (mg) K (mg)
Bebida Deportiva 388,7 kcal 96,7 812,5 20 57
Cerveza con alcohol 43 kcal 4 4 4 27
Cerveza sin alcohol 37 kcal 8 13 7 8

Por mucho que la cerveza tenga agua, algo de electrolitos y algo de carbohidratos no la convierte en la bebida perfecta para una hidratación después del ejercicio. Y menos la cerveza con alcohol. Como podéis observar, las diferencias son bastantes altas por mucho que te vendan la cerveza como una bebida adecuada.

Después del esfuerzo que ha realizado el cuerpo con la carrera, lo mínimo que le puedes ofrecer es una bebida de calidad para que se pueda reponer de forma óptima. Después de eso, si quieres, date el capricho de tomarte la cerveza.

CERVEZA, OBESIDAD Y SALUD CARDIOVASCULAR

Siempre se ha pensado que a parte de por las calorías que aporta, la cerveza tenía un efecto directo sobre la obesidad, y más específicamente sobre la circunferencia de la cintura. Realmente no hay datos que confirmen que esto sea así.

La relación entre cerveza y obesidad se encuentra cuando se consume más del moderado (200 ml al día). Es una cuestión de ir sumando calorías. Por otro lado, la cultura de la cerveza no lleva a una cerveza sola, si no que suele ir acompañado de snacks varios y normalmente poco saludables, como patatas bravas, patatas de bolsa, kikos y demás. Por lo que tomarse una cerveza, no es pase directo a una obesidad después, pero tomarse bastante más de una cerveza acompañada con su correspondientes tapas muy asiduamente sí que lo es.

En cuanto a la salud cardiovascular se ha hablado mucho sobre el efecto protector que tiene sobre el miocardio (el músculo del corazón). Cada vez salen más estudios que avalan este hecho como el de la Dra. Badimon (referencias bibliografía) donde además del efecto protector en el miocardio en personas sanas se observó una mejora en personas que habían sufrido algún evento cardiovascular. Siempre teniendo en cuenta que se recomienda un consumo moderado, porque como bien dice su hermano, el Doctor Badimon, si consumes demasiado alcohol tendrás unas venas muy limpias pero el hígado hecho polvo.

Como conclusión diremos que la cerveza es una bebida alcohólica de la que se puede disfrutar de forma opcional moderada y esporádicamente. Aunque para ciertas funciones puede tener un efecto beneficioso no deja de ser una bebida con alcohol y desde luego, no es la elección adecuada después de hacer ejercicio.

Bibliografía:

  • Badimon, L. Efectos protectores de la cerveza en el sistema cardiovascular
  • Gargallo Fernández, M.A. Consumo moderado de cerveza y su relación con la obesidad.
  • Peñas Ruiz, C. Hidratación y ejercicio. Consumo moderado de cervza tras la práctica del ejercicio. 

Niños con obesidad infantil

Es por todos sabido que la Obesidad se ha convertido en la gran epidemia del siglo XXI.

La obesidad es una enfermedad multifactorial causada por factores internos (inherentes) de nuestro cuerpo, como el factor hereditario que no podemos modificar; y por factores ambientales como son la dieta y el ejercicio. Pero en muchos casos, y cada vez más, la obesidad se da solo por causa exógena.

El primer determinante para padecer Obesidad en edad adulta es haber tenido exceso de peso en la infancia. Por lo que es clave centrarnos en esta población para prevenirla de forma más eficaz.

Pero cual es la sorpresa, que según  la OMS ya tenemos 45 millones de niños con sobrepeso en todo el mundo. Por lo que ya no solo la Obesidad en adultos en un problema de Salud Pública sino que la Infantil también lo es.

Pero si esto no fuera suficiente, un niño obeso va a suponer un gasto para las arcas del estado de 13000 euros en su salud como publica esta noticia.

¿Cual es la situación en España?

Los datos más actuales en nuestro país son de la Encuesta Nacional de Salud en 2012 que tampoco son muy prometedores. El 30% de los niños españoles tienen exceso de peso, sobrepeso u obesidad. Diciéndolo de otro modo, de cada 10 niños 1 es obeso y 2 tienen sobrepeso. A lo largo del tiempo, estos datos han ido aumentando poco a poco pero de un tiempo a esta parte lo hacen de una manera mucho más rápida.

Los problemas de estar gordito

El problema de estar gordito cuando se es niño va mucho más allá de que se puedan reír de él en el cole. Aparte de ser el primer determinante para serlo de mayor, la obesidad trae con el una serie de factores de riesgo graves.

Por un lado, nos encontramos con las enfermedades que tienen cierta relación con la obesidad, como son las enfermedades cardiovasculares, diabetes, hipertensión arterial y las dislipemias (alteraciones de los niveles en sangre de colesterol, triglicéridos, ácidos grasos, fosfolípidos). Algunas de estas enfermedades son primeras causas de muerte en el mundo, por lo que podemos afirmar que la obesidad es un factor de riesgo de muerte.

Además, se ha visto que el niño obeso tiene más riesgo a desarrollar enfermedades respiratorias y problemas en huesos y músculos.

¿Cómo hemos llegado a esta situación?

Llegados a este punto , ¿cuáles son las causas de la obesidad?

En términos generales, la causa principal es un desequilibrio entre lo que se consume y lo que se gasta. Se consume mucho más porque los hábitos alimentarios que hemos ido adquiriendo a lo largo de los años se van distanciando cada vez más de una alimentación equilibrada con raciones más frugales y adecuadas. Sin olvidar que cada vez nos estamos haciendo más sedentarios y se practica menos deporte. Si profundizamos un poco más en este hecho, es importante tener en cuenta el gran desconocimiento de la población de los que debe ser una alimentación sana y equilibrada. Aparte de la visión distorsionada que los padres tienen sobre sus hijos. Tres de cuatro padres no se dan cuenta de que sus hijos tienen sobrepeso, un dato cuanto menos, preocupante.

El estudio Aladino (Vigilancia del Crecimiento, Alimentación, Actividad Física, Desarrollo Infantil y Obesidad), reveló algunos datos curiosos en cuanto a las posibles causas de la obesidad infantil. Como es obvio la calidad de su dieta no era buena y había un gran desequilibrio calórico; un aumento del consumo de grasas, hidratos de carbono y/o bebidas dulces y un aumento del sedentarismo. Pero también se observo que la mayoría de los niños con obesidad o sobrepeso no desayunaban o hacían un desayuno incompleto. La relación de esto puede ser porque al no desayunar, los niños tenían más hambre en las siguientes comidas y por lo tanto las raciones eran mayores.

También se observó mayor peso en los niños que comían en casa, esto puede ser por el hecho que hemos comentado antes del gran desconocimiento de la población sobre una buena alimentación, donde los especialistas de la Nutrición tenemos el deber de incidir y actuar más.

Otro dato curioso fue que se observó una relación entre el exceso de peso y dormir menos horas de las adecuadas.

En cuanto al aumento del sedentarismo y, por lo tanto, disminución del gasto energético y aumento de peso, se observó más en los escolares que disponían de portatil o los que estaban más horas viendo la tele o jugando a la consola.

Actualmente se está llevando a cabo una encuesta sobre el tipo de alimentación en la población infantil y adolescente (Encuesta Enalia) que espero nos ayude a saber mejor donde nos encontramos y buscar las medidas necesarias para reconducir los hábitos alimentarios.

Mientras tanto, nos quedamos con los datos que tenemos, con esta pequeña  “fotografía” sobre la situación de la obesidad infantil. Tenemos que ser muy conscientes del gran problema que supone que los niños españoles lleguen a estos datos tan escalofriantes, ya que como hemos visto supone unas graves consecuencias para su salud en la edad adulta. Nos queda un gran camino por recorrer y un gran trabajo por hacer.

 

Fuente: Google

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¿Quién no quiere adelgazar sin hacer ningún esfuerzo? ¿A quién no le gustaría tomar una pastilla mientras está tumbado en  el sofá y conseguir bajar de peso? Y es que hoy en día lo que prima es la ley del mínimo esfuerzo y por eso están tan de moda los llamados “quemagrasas

En este post me voy a centrar en uno, la L-carnitina. La L- carnitina es un aminoácido no esencial sintetizado en el hígado (principalmente) y los riñones a partir de dos aminoácidos esenciales, la lisina y metionina. También lo podemos obtener a través de la dieta en  las carnes rojas y en los lácteos.  Su función es la de introducir grasa al interior de las células para así metabolizarla y poder obtener energía.

Queda claro, por tanto, que la L-carnitina es esencial para consumir la grasa de nuestro cuerpo.  Según esta afirmación, lo lógico es pensar que si consumimos más L-carnitina podremos quemar más grasa y por tanto adelgazar. Pero lo único que conseguiremos es gastarnos el dinero y en esta época de crisis no estamos para gastos innecesarios.

A día de hoy no existe ninguna  evidencia clínica que avale que un mayor consumo de L-carnitina logre una mayor pérdida de grasa en personas sanas.  Se han realizado varios estudios (Villanti, 2000; Grunewald y Bailey, 1993; Williams, 1992) en los cuales las personas que llevaban un dieta baja en calorías junto con ejercicio y suplementación de L-carnitina no obtenían mejores resultados que aquellas que no lo tomaban.

Solamente se ha demostrado ser eficaz en el aumento del rendimiento físico en individuos con patologías asociadas a un déficit de carnitina muscular (Brass, 2004) y una mejora en los síntomas de isquemia en personas con problemas cardiovasculares. Por otro lado, en personas que realizan ejercicios de muy alta intensidad se ha demostrado que favorece la regeneración muscular, disminuye la formación de radicales libres y mejora la acción de hormonas como la de crecimiento. Pero ésto (y sí, lo repito) se produce en atletas que realizan deporte a altas intensidades y en cualquier caso no tiene relación con el metabolismo lipídico.

Por eso, si lo que quieres es que la L-carnitina que tomas tenga un efecto beneficioso para tu salud, lo que tienes que hacer es convertirte en una atleta de élite, entrenar casi diariamente y a una intensidad elevada. Pero si solamente buscas perder esa grasa que te sobra, es mejor que lleves una dieta sana y equilibrada, hacer algo de ejercicio (con andar media hora al día) y pasar de este producto “quemagrasas” porque está claro que no funciona.

Bilbiografía:

  • Villanti RG, et al. L-carnitine supplementation combined with aerobic training does not promote weight loss in moderately obese women. Int. J.Sport Nutr Exerc Metab 2000;2:199-207.
  • Grunewald KK, Bailey RS. Commercially marketed supplements for bodybuilding athletes. Sports Med. 1993;15:90-103.
  • Williams MH. Ergogenic and ergolytic substances. Med Sci Sports Exerc 1992:24Suppl.:S344-8.
  • Brass, 2004, Ann N Y Acad Sci 1 033: 67-78; Karlic y Lohninger, 2004, Nutrition 20 : 709-715)

 

Info nutricional cupcakes

Ya han llegado (bueno, hace un par de años) y lo han hecho para quedarse. Mi primer contacto con ellos fue cuando me fui unos meses a trabajar a una farmacia del maravilloso pueblecito de Brixham, al sur de Inglaterra.

Auténticas obras de arte que inundaban la farmacia día sí, día también. A veces pensaba, “¿no me habré equivocado y estaré trabajando en una pastelería?”. Sí, hablo (más bien escribo) de los cupcakes. La fiebre era tal que me animé a probar a hacerlos. El experimento, de cupcake tenía poco, era una magdalena de toda la vida con chips de chocolate, pero oye, algo es algo. Pero no sólo cupcakes, también cookies, scones, english muffins, chelsea scone y un sin fin de nombres más que alargan la lista a límites insospechados. Lo que también llegó a límites insospechados fue mi culo y mi barriga cuando llegaron a España. Sí, Inglaterra me sentó fatal, y parte de la culpa la tienen estos maravillosos dulces.

Actualmente, esta pasión por esta repostería tan elaborada se ha instalado y acomodado en nuestra cultura. Paseando por la ciudad te encuentras con tres tiendas de cupcakes y un par de talleres en la misma manzana. Enciendes la tele y todo son programas de postres y repostería. Se me hace la boca agua cada vez que los miro y cada vez me cuesta más resistir la tentación. Entonces me pregunto, si a mi me cuesta, ¿a todos los demás también? Pero, ¿todos los demás resisten o se dejan llevar por la tentación? Pues seguro que muchos se dejaran llevar. ¿No es un poco preocupante? El consumo de dulces y repostería esta bien de forma ocasional, y a mi parecer esta moda por la repostería esta fomentando un consumo muy alto de este tipo de productos. Hoy me he decidido, me he apuntado una receta que he visto y la he calibrado. (Para no alargar mucho el post, no voy a poner los ingredientes del cupcake, si a alguien le gustaría saberlos, nos puede escribir al blog en el apartado de contacto y se la pasamos vía e-mail.)

Según la receta salen doce cupcakes, por lo he calculado las kcal y dividido por 12.

El resultado es el siguiente:

Info nutricional del cupcake Diapositiva1

¿Qué os sugieren los resultados? Os recomiendo echarle un vistazo a este post que os puede servir de ayuda.

A mi me sugiere lo siguiente:

  1. Teniendo en cuenta las cantidades diarias recomendadas (CDR) en una dieta de 2000 kilocalorías, este cupcake supone: el 19% de la Energía total del día; el 30% de los lípidos, el 20% de los hidratos de carbono diarios. Igual esta información así descrita no te dice nada pero si te digo que, durante los cinco minutos que dura el placer de comerte un cupcake, estas consumiendo la tercera parte de grasas que deberías comer en un día, ¿te dice algo más?, poco margen te queda durante todo el día, no?
  2. Con dos cupcakes estarías consumiendo las kilocalorías de la comida, incluso te pasarías un poco.
  3. Dado la poca cantidad de proteína y la gran cantidad de azúcar que tiene , en el momento te sentirás saciado pero al cabo de un rato volverás a tener hambre.
  4. Un cupcake tiene las mismas kilocalorías que:
  • 1 Manzana + 1 Yogur entero natural + 50 gramos de cereales integrales + 15 gramos de azúcar
  • Un bocadillo de 70 gramos  (unos 7 dedos aproximadamente) + 60 gramos de jamón serrano sin grasa (2 lonchas grandes) + 20 gramos de tomate triturado + una cucharada de aceite de oliva.

Qué me decís de las opciones? Bastante más cantidad, bastante más sano y te quedas bastante más saciado.

5. Si tomas dos cupcakes a la semana de forma continuada se convierten en 2600 kcal que comes de más cada mes.  Sólo con dos cupcakes, sin contar otro tipo de “extras” como puede ser la cena de los amigos el sábado o la cervecita “afterwork”.

La lista de se podría hacer mucho más larga si entramos a analizar nutriente por nutriente y a factores que afectan a la salud. Pero creo que con estos 5 puntos os he dejado en que pensar un poco.

¿Cómo os quedáis? A mí las ganas del cupcake se me han quitado,ahora tengo en la cabeza el bocadillo de jamón serrano. Donde estén los alimentos autóctonos de la tierra que se quite la bollería americana.