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Alimentación en tiempos de Coronavirus (VI): Tipos de ambre

Alimentación en tiempos de Coronavirus (VI): Tipos de ambre
Carla Escuder
miércoles, 06 mayo, 2020

Durante estas últimas semanas he incidido mucho sobre los cambios en los hábitos de alimentación que estamos experimentando durante este confinamiento, ya sea por estrés, ansiedad o por la sensación vacacional.
Hoy hablaremos sobre los diferentes tipos de hambre que nos podemos encontrar según Jan Chozen, y cómo podemos identificarlos.
Hoy hablaremos de 7 tipos de hambres diferentes, aunque es un campo con estudio constante por lo que cada vez se van diferenciando más tipos. Los clasificaremos si son tipos de hambre emocional o fisiológico.
Dentro te tipos de hambre emocional podemos encontrar:
Hambre por vista: lo que conocemos como “comer por los ojos”. La vista puede ser más potente que el estómago. En este tipo de hambre el marketing tiene mucho poder ya que es el que hace que nos llame un plato u otro si lo vemos.
Hambre de olfato: A través de los aromas este sentido nos puede hacer pasar hambre. Por ejemplo el olor de palomitas del cine hace que prácticamente imposible no comprar una bolsa. Cuando nos constipamos y perdemos el olfato, solemos comer menos. Uno de los síntomas más comunes en el Covid19 ha sido la pérdida de olfato y gusto. En algunos casos ha sido detectado por la pérdida de peso del paciente al comer bastante menos.
Hambre de boca. Este tipo de hambre se despierta cuando hay una gran explosión de sabores, texturas… Por ejemplo en los restaurantes asiáticos o en los bufets.

Hambre mental: El que se despierta al pensar en pensamientos y experiencias pasadas. Por ejemplo lo que ocurre con dietas muy estrictas que se han realizado en el pasado. Generan una serie de creencias y pensamientos. Al estar impuestas provocan el efecto contrario y que se vuelvan más apetecibles.

Hambre de corazón: Nos lleva a comer para cubrir un vacío. Buscamos emociones placenteras a través de la comida, aunque luego probablemente nos haga sentir mal. Es peligroso ya que nos puede hacer entrar en un círculo vicioso.

Dentro del hambre fisiológica:
Hambre de estómago. Cuando empiezan a rugir las tripas. El estómago esta vacío, genera una series de mecanismos para avisar de que necesita alimento.
Hambre celular. Es nuestro organismo el que nos pide comer. Me pasa en consulta con deportistas, que a veces me dicen que ha sido el cuerpo el que le ha pedido azúcar. Es curioso pero es real. Como sabéis tenemos diferentes receptores de sabores en la boca. Depende del que nos apetezca saciar significa que nos falta algún nutriente determinado. Si “nos pide dulce” probablemente será que falta energía. El salado hace referencia a la falta de electrolitos. Por otro lado, el sabor umami, el que más se nos puede asociar con la carne, puede hacer referencia a la falta de proteínas.

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